De la finca hasta la taza
Por: Wilmarie Dátil Pagán

Café, bebida que en el siglo 18 llega a la isla desplazando a la caña del azúcar y que llegó para quedarse. La bebida número uno de los puertorriqueños y que a la hora del desayuno no puede faltar acompañado de unas sabrosas tostadas. Este año se cumplen 275 años de la siembra de café. Según el caficultor Alberto Méndez Custodio el café llega directamente de Europa y llega a República Dominicana y de ahí a Puerto Rico. Cuentan que el café Blue Mountain de Jamaica es semilla de café de Puerto Rico que se llevaron de la estación experimental, igual que el Conac de Hawaii. Sin lugar a duda Puerto Rico lo hace mejor. Alberto cuenta que lleva prácticamente su vida entera trabajando con el café y cito: “Llevo bregando con el café desde que abrí los ojos al mundo.” Desde los ocho años acompañaba a su abuelo a la finca a regar abono y sembrar plátanos. En 1991 su abuelo muere y su abuela se hace cargo junto con él de la finca de café. A la edad de 15 años le sugiere a su abuela empezar a tostar café y no es hasta el 2007, después de muchos sacrificios, que comenzaron las operaciones de torrefacción con todo lo que eso implica. Utilizaron el lema “De la finca hasta la taza.” En todo este proceso lleva quince años trabajando con lo que le gusta y ya está certificado como catador de café.

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El proceso del café cambió cuando implementaron la siembra de café al sol, rompiendo con una tradición centenaria de café bajo sombra. El Departamento de Agricultura anunció que solamente incentivaría siembras nuevas sólo si lo sembraban al sol. El cambio fue drástico pero Alberto decidió hacerlo. “El cambio se notó rápidamente,” dijo mi entrevistado. Añadió “Se requiere gran cantidad de abono para mantener el árbol saludable, fuerte y joven. Se notó el gasto extra, tanto en fertilizantes como en yerbicidas. Se puede sembrar al sol pero el gasto es mayor, requiere más fertilizantes. Además, si hay fotosíntesis crece aún más el yerbajo. Al sol se deteriora demasiado el árbol mientras que en sombra el árbol se conserva y dura más. Lo peculiar del café es que toda la fotosíntesis se lo lleva el grano para la producción. El café bajo sombra no da demasiada producción pero da mejor peso o sea tiene mejor densidad. Por otro lado, el café al sol tiene más producción pero no tiene la densidad que el de sombra y por lo tanto es de bajo rendimiento.”

Según Méndez, la manera nueva del sembrado de café al sol, en términos de rendimientos por cuerda, podría ser que diera más quintales que en sombra pero aumenta los costos. Dijo: “Te da más quintales pero gastas más. El nuevo método, por consiguiente, ha afectado el recogido de café ya que al sol, el recogedor se tiende a cansar más rápido por estar expuesto directamente al sol, el sol los fatiga, se cansan, necesitan más tiempo de descanso y automáticamente recogen menos y le resta tiempo al recogido del café. Todos estos factores han provocado que cada día haya menos recolectores de café. Ya todos sabemos que un gran porciento del café de Puerto Rico se pierde por falta de recolectores y queremos que la industria del café vuelva a resurgir.”

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El Sr. Méndez aclara que no hay comparación con nuestro café y por eso es más que suficiente para sentirnos orgullosos y trabajar juntos para que el café de la Isla vuelva a resurgir. Aromas del Campo, el café de la familia, se está exportando a Japón, se está abriendo paso en Barcelona, España y ya se distribuye en Sevilla y Madrid. Ha tenido buena aceptación.

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